México y Colombia: vidas no tan paralelas

por en 15-enero-2015

(Apareció como“¿Puede México ser Colombia? Narcotráfico, violencia y Estado”, Nueva Sociedad, n.220, marzo-abril 2009)   nueva sociedad 1. Colombianización Desde hace dos o tres décadas Colombia es más que un caso ejemplar, casi un concepto. Es imposible decir qué significa concretamente, […]

La ley y la justicia

por en 09-enero-2015

Nuestro sistema de administración de justicia no es para inspirar confianza a nadie. No sólo por la corrupción, que es en realidad una abreviatura, una fórmula inexacta y cómoda para resumir el problema

A vueltas con la iglesia

por en 09-enero-2015

Es probable que haya una lógica en las inconsistencias del presidente, en el ir y venir de declaraciones contradictorias.

Civilización y delincuencia

por en 05-diciembre-2014

Se discute en estos días en el parlamento español la posibilidad de rebajar la edad penal hasta los doce años. No es insólito

Las cuentas claras

por en 05-diciembre-2014

La preocupación por el crimen organizado es global. En cada lugar la obsesión tiene sus matices

Detenidos, liberados

por en 05-diciembre-2014

“PGR: en 3 años, libres 75% de los detenidos por narco”. El titular es imponente. Era la primera plana del Milenio el sábado pasado.

El otro juicio

por en 18-noviembre-2014

Hace unos días, con motivo de la detención de Miguel Nazar Haro, alguien decía que sería deseable que no se politizara el juicio.

Tolerancia: ingenuidad y cinismo

por en 16-noviembre-2014

La iglesia católica mexicana, como casi todas, tiene dos varas de medir. Una la usa para sí misma, para sus reglas, su organización y su jerarquía; la otra es para el resto del mundo.

Los usos del miedo

por en 12-noviembre-2014

En los últimos tiempos nuestros políticos han descubierto la utilidad del miedo y se han puesto a usarlo. Mal asunto. El miedo puede ser muy eficaz para mover a la gente, pero pasado un cierto punto es imposible de controlar.

Indignidad

por en 12-noviembre-2014

Tenemos un Estado débil, de autoridad vacilante y dudosa. Falto de recursos y falto también de credibilidad. Tenemos un Estado que no es capaz de imponerse a los banqueros ni controlar la delincuencia organizada, ni siquiera cobrar impuestos.