Detenidos, liberados

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“PGR: en 3 años, libres 75% de los detenidos por narco”. El titular es imponente. Era la primera plana del Milenio el sábado pasado. El subtítulo, igualmente sustancioso: “En Chihuahua fueron arrestados 5,856 y más de la mitad excarcelados”. Es para dar miedo aunque, pensándolo bien, no está del todo claro por qué. Lo de Chihuahua sugiere un sistema verdaderamente expedito de impartición de justicia: en tres años hay cinco mil arrestados, procesados, sentenciados, encarcelados y la mitad de ellos excarcelados después. No parece razonable. Más bien suena a que el redactor puso “excarcelados” donde quería decir otra cosa. Comoquiera, hay que leer la nota.

En el texto se explica que en los últimos tres años “se tiene el registro de 226 mil

677 personas arrestadas” en el país, y se añade la muy nutritiva información de que eso consta en “un informe firmado por Juan Manuel Álvarez González, director general de Asuntos Jurídicos de la Procuraduría, entregado a través de una solicitud de información por el portal de transparencia”. Siguen más números. Los estados que han “apresado a más delincuentes” son “Jalisco, con 43 mil 153 sujetos”, Baja California (32 mil 895) Guanajuato (28 mil 3) y el Distrito Federal (27 mil 366 “presuntos narcotraficantes”). En conjunto, el “57.9 por ciento del total de detenciones a escala nacional”. Cierra el párrafo: “Sin embargo, dichos estados son también los lugares donde fueron liberadas más personas”. No se entiende por qué el “sin embargo”; parece lógico que donde hay más detenidos haya también más liberados. Y ahí empieza a resultar incómoda la nota.

Veamos. Lo primero que uno se pregunta, a la vista de esos números, es si los detenidos fueron correctamente detenidos y si los liberados fueron correctamente liberados. Imposible saberlo. El texto habla de “delincuentes” apresados y dice que “han sido detenidos por estar relacionadas con el narcotráfico”; después salpica los demás párrafos con unos cuantos “presuntos”, por si acaso. Si se trata de que fueron puestos inmediatamente en libertad miles de ciudadanos, incluso decenas de miles, que habían sido detenidos equivocadamente, es una buena noticia. Habla de una policía un poco chapucera y de un sistema de procuración de justicia más o menos eficaz.

Pero no sabemos por qué fueron liberados. No sabemos por qué habían sido detenidos. No sabemos de qué se les acusaba. No sabemos si llegaron a juicio. La nota es una ensalada de números: 2 675 en Guerrero, 1 979 en Durango, 74 por ciento, 82 por ciento… en Michoacán unos 1 700 “absueltos” y sólo 862 “sentencias”, que obviamente no puede ser, dice absueltos donde quería decir otra cosa.

La noticia entera es un monumento a la oquedad. Es la confusa transcripción de un documento inútil, con muchos números, muchísimos, que no dicen prácticamente nada. El titular impresiona, eso sí.

 

La Razón, 17 de noviembre de 2009